Toda mi vida he residido en Barbastro, salvo los años de estudiante en Zaragoza, Madrid y Barcelona. Hace unos años, sentimos la llamada de una vida más conectada al mundo de la naturaleza y nos trasladamos a un pueblecito de la zona. Fui colaboradora con grupos de ayuda humanitaria en Perú. Soy amante de los animales y colaboradora en diferentes protectoras.
Mi interés por ayudar se ha ido focalizando en los niños y jóvenes, y en sus familias cuando aparecen problemas por no encajar en su entorno y en el sistema, cuando el sistema creado en la sociedad que vivimos discrepa con nuestra forma de pensar o sentir.
Siempre agradecida a la vida por las oportunidades que me brinda. Seguiré trabajando y estando al servicio de los demás